Hasta nunca
En un entretenido partido de futbol, Atlanta que terminó jugando con 9 igualó 0 a 0 con Almagro y por fin se despidió de una categoría que no extrañará ni un poquito, 12 años en el agujero negro del futbol fueron suficiente sufrimiento para el hincha bohemio. Seguramente habrá sido el último partido con la camiseta auriazul de varios de los jugadores que no pudieron despedirse con una victoria pero que lo hicieron con la frente en alto jugando un gran partido y generando numerosas situaciones de gol ante la adversidad de jugar casi con 3 jugadores menos.
DARÍO CRIMER
Primero hablemos del partido, Almagro vino a Villa Crespo sabiendo que si ganaba tenía grandes chances de clasificar al torneo reducido y Atlanta por su parte, relajado salía con un una mezcla entre titulares y suplentes solo para cumplir con el reglamento y terminar el torneo de una buena vez.
El primer tiempo fue aburrido, a los de Villa Raffo no se les caía una idea para salir a buscar el partido, Atlanta paciente manejaba la mitad de la cancha con una buena actuación de Álvarez, Bielkiewicz por primera vez de titular junto a los mellizos se vistió un poco más de armador, Mancinelli demostró su habitual entrega pasando al ataque y abajo la solides habitual con Arancibia, Valdez y Segovia.
La primera etapa se terminaba sin grandes emociones hasta que el impresentable de Meineri entró en acción, corner para Atlanta, Valdéz choca con un jugador de Almagro y el juez que bien podría haber cobrado penal para Atlanta o saque de arco, interpreta que Valdez fue de manera descalificadora y no tiene mejor idea que sacarle la tarjeta roja, Atlanta se iba al descanso con uno menos y Valdez que no sabemos si sigue o no en el club, se pierde al menos el primer partido de la próxima temporada.
Pese a la inferioridad numérica, Atlanta fue mucho más en la segunda etapa, creo por lo menos 6 situaciones de gol claras, mano a mano con el arquero Pave, pero esta no fue la tarde de los delanteros bohemios, Andres y Abel dilapidaron una chance tras otra, trataron de definir por arriba, de definir fuerte, de colocarla, no hubo chance, el arco estaba cerrado. Como Atlanta con 10 era más, Meineri no lo pudo soportar y en uno de las pocas aproximaciones de Almagro, Arancibia cortó con foul y también se fue expulsado, la defensa de Atlanta quedó partida, los 2 centrales afuera, Alonso tuvo que sacrificar a Bielkiewicz para que ingrese Nico Cherro en su lugar, Pasquini quedó clavado de 3 y Mancinelli de 4, Álvarez y Palisi se estaban corriendo la vida en la mitad de la cancha para tapar los baches que dejaban los 2 hombres de menos.
Almagro ya con 2 más se animó un poco y ahí fue cuando apareció la gran figura del ídolo de este plantel, Llinás tapó 2 pelotas de gol terribles. Atlanta se paró de contra, Álvarez extenuado le dejó su lugar a Sanabria mientras que Acuña ingresó por Abel, pocos minutos después, Atlanta tuvo la mala suerte de que se lesione Lucas Mancinelli, sin cambios por hacer, Alonso le dijo que se quede arriba y el chichi Acuña terminó jugando de marcador de punta, pese a todas las adversidades, Atlanta se paró de contra y tuvo un par de jugadas más para ganar el partido, Mancinelii en una gamba casi hace un golazo, dentro del área enganchó, dejó en el piso al arquero y su remate fue despejado justo por un defensor, Acuña tuvo su gol pero tampoco pudo definir bien. Finalmente, increiblemente más cerca de la victoria que de la derrota, el partido finalizó en empate, Atlanta festejó una vez más junto al los bohemios que en la tarde de viernes se pudieron escapar del trabajo para despedir a los héroes y Almagro se fue cabizbajo sabiendo que había redondeado un partido mediocre igual que su campaña.
Ahora queda analizar unos minutos la campaña o más bien la gestación de esta campaña que empieza unos años antes con decisiones de la dirigencia, Atlanta se propuso un par de metas que fue primero sanear económicamente a un club repleto de agujeros, con deudas de todos los colores, con jucios desconocidos que hubo que rastrear por cada juzgado de la ciudad, con bajo presupuesto, cancha clausurada, sin sede social ni socios y militando en una categoría que te saca las ganas de acompañar a tu equipo con un entorno que no es digno de la historia del club.
Con poca plata y mucho laburo se fueron arreglando cada uno de los temas enumerados anteriormente, Atlanta llegó al inicio de la temporada anterior con varias batallas ganadas, ya jugaba en Villa Crespo, tenía casi todos los juicios en control, los compromisos de deudas se estaban arreglando y solo quedaba la deuda fútbolistica, pero había un problema, con la plata destinada a tapar todos los baches era imposible armar un equipo competitivo frente a presupuestos de otros equipos que contaban con ayudas de municipios enteros. Por eso Atlanta arregló con Lanús este convenio que le ayudó muchisimo, le permitió armar con poca plata un plantel que pelee, el primer año tuvo un mal arranque y por poco no se llegó al objetivo, pero por suerte se insistió con una base muy grande del mismo plantel Llinás, Arancibia, Cherro, Segovia, Galeano, Guzmán, Andrés Soriano entre otros, se le dió la confianza a Javier Alonso para que siga comandando este grupo y se trajeron refuerzos importantisimos como Pogonza, Ferragut, Mancinelli, Abel Soriano y Dani Carou.
Atlanta seguía teniendo un presupuesto muy inferior a muchos de los planteles de la categoría pero fue uno de los pocos equipos que terminaron arriba la temporada anterior que supo mantener al técnico y buena parte del plantel, entonces muchos ya se conocían, el grupo se hizo muy fuerte, Lanús siguió colaborando y poco a poco este equipo que no arrancó jugando su mejor fútbol empezó a destaparse, a ganar confianza y confiar en que podían pelear. Un partido clave fue la goleada que se le propinó a Estudiantes, en ese momento el puntero invicto, en Caseros, allí los jugadores se dieron cuenta que no eran menos que nadie y a la siguiente fecha se despacharon con un 4 a 0 frente a Chicago y demostraron que no solo iban a pelear el torneo, sino que lo iban a hacer jugando como nadie lo hace en la categoría, tocando la pelota por el piso, buscando constantemente el arco contrario y gustando mucho. Atlanta se hizo prácticamente imbatible en Villa Crespo, agarró la punta y casi no paró de ganar, sobre el final del año pasado tuvo un duro traspié frente a Brown en Adrogué pero en la reanudación del torneo fue a jugar a Ezeiza y goleó nuevamente jugando un partido de alto vuelo, Atlanta ya era el candidato de todos y jugaba como tal, siguió alejandose de sus rivales hasta que imprevistamente cayó con Flandria en un partido raro y luego volvió a caer con Defensores de local, aparecieron un par de fantasmas, más que nada por el antecedente de Sarmiento pero el grupo sacó el pecho y se recuperó, volvió a sumar y consiguió nuevamente victorias muy importantes como la de Colegiales en Munro, luego frente a Estudiantes y frente a Chicago nuevamente, uno después de esa seguidilla se sintió campeón, los jugadores internamente también lo sentían pero faltaba bastante para el final del torneo, nadie se equivocó, era imposible caerse a esa altura y Atlanta no se cayó, dió la vuelta con una anticipación record y terminó jugando los últimos partidos solo para cumplir con el reglamento.
Este equipo de Atlanta pasará a la historia porque consiguió algo que era muy deseado por el hincha de Atlanta, gracias a estos jugadores, el barrio volvió a enamorarse de Atlanta, las tribunas se volvieron a llenar, las calles se pintaron de azul y amarillo, esperemos que pronto otro equipo pueda superar los logros deportivos de estos jugadores y podamos regresar al lugar que nos corresponde que es la primera división, pero este grupo sin dudas pasará a la historia del club como el de los hombres que dieron el primer paso, el más dificil de todos, el que sirvió para salir de este pantano. A todos ellos Gracias.
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